El Biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, destacó que la decisión de la compañía canadiense Kinross de ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental de su proyecto Minero Lobo Marte, que considera una inversión inicial de US$1.500 millones y la generación de 2.800 empleos durante la fase de construcción, refleja «un renovado ambiente proinversión en el país».
«La activación de diversos megaproyectos mineros durante las últimas dos semanas -por un monto que supera los US$17 mil millones- es una señal clara de un cambio en las expectativas de los inversionistas, que están recuperando la confianza y la certeza, factores clave para la toma de decisiones de inversión de largo plazo», agregó el secretario de Estado.
El proyecto Minero Lobo Marte se ubicará en las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla, en la Región de Atacama, a una altitud cercana a 4.200 metros, abarcando aproximadamente 2.312 hectáreas. Contempla la producción de metal doré (oro doré) con una capacidad de procesamiento de 35.000 toneladas diarias y una vida útil de 22 años.
Impacto económico
El Biministro Mas enfatizó que «la inversión minera es fundamental para el crecimiento económico, la generación de empleos de calidad y la mejora en la calidad de vida de los chilenos. Necesitamos una institucionalidad robusta, reglas claras y un ecosistema de permisos y trámites que, protegiendo el medio ambiente y el cumplimiento de la ley, no entrampe a los inversionistas que apuestan por Chile».
Fuente: MCH – Minería Chilena (1 de abril, 2026)